viernes, 6 de mayo de 2016

Cosas de la guerra (Crisis del Caldas, final)


Cosas de la guerra (Crisis del Caldas, parte IV)final
            Las acciones se mantenían expectantes ante la alevosa presencia del buque incursor en nuestras aguas, y es que a pesar de conocer este incomodo incidente con el nombre de la Crisis del Caldas, su desenlace tuvo como protagonista otra unidad colombiana, gemela y de su misma clase, la Corbeta ARC “Independiente” CM52 , cuyo comandante expresa en un escrito luego de tantos años, que llego a sentirse solo y amenazado cumpliendo su misión. Copio a continuación extracto de su escrito:


DE LA LECCION DE COQUIVACOA A UNA VERDADERA CAPACIDAD NAVAL

Almirante (ra) Edgar Romero V, ex -Comandante ARC, MscEE, Ph.D
Con ocasión de los recientes sucesos con Venezuela tuve recuerdos desagradables: en ocasión de los recientes sucesos con Venezuela tuve recuerdos desagradables: en Agosto/87 mi buque el ARC Independiente con casi 120 hombres vivimos una situación crítica al ser asediado por varias unidades misileras venezolanas, pues estando al Norte de Castilletes exigían salir del área debajo de Pta Espada. Lo vivimos varios días y se conoce como la crisis del ARC Caldas, que se inició con tal buque pero continuó con la ARC Independiente, con actos hostiles, hasta que el Presidente Barco ordenó salir del área. Era Capitán Navío, Comandante del ARC Independiente de la Fuerza Naval Atlántico.

        
    Sale del teatro de operaciones la ARC Caldas y entra en acción la ARC “Independiente” CM52, mientras tanto las acciones diplomáticas eran un frenesí en el continente, mientras el Presidente de la República, Dr. Jaime Lusinchi, ordena una movilización militar que se cumple cabalmente para dar respuesta a la amenaza presentada; aquí hay mucha tela que cortar en las diferentes áreas militares, civiles y del acontecer nacional, no las voy a analizar, estoy expresando lo vivido como dotación de un buque de guerra venezolano, honrado y agradecido por esa enriquecedora experiencia. Es bueno acotar que todavía consigues analistas de teclado y escritorio de todas las jerarquías, culturas, y edades diversas, que dicen por ejemplo: cuando yo era yo no sé qué cosa en el Ministerio de la Defensa dijimos o pensamos, y mejor se hubiese hecho otra cosa, en fin, seres que definitivamente pierden las expectativas ante la realidad y el paso del tiempo que es el mejor juez.

            Habiendo cumplido otros patrullajes con la nueva corbeta instalada, nos correspondió para finalizar la jornada de esta agitada “Crisis del Caldas” efectuar seguimiento y sombreo en la etapa final de la crisis, pareciera normal y hasta natural decirlo, pero aún el peligro cierto de la muerte estaba latente para nosotros más que ningún otro buque involucrado, y es que esa noche de no salir la Corbeta iba a ser hundida, en una perfecta triangulación de nuestros buques, que orgullo, cuanta altivez de ser marino de guerra en ese momento, que escuela y que enseñanza de soberanía estábamos dando, el país entero volcado a lo que pasaba en nuestras aguas, pero nuestra seguridad se veía sumamente comprometida por la cercanía táctica con la Corbeta, corríamos el riesgo de que alguno de los misiles que hubiesen sido lanzados no pudieran  discriminar suficientemente en su fase de ataque y se fuera sobre nosotros como su blanco, esto lo sabíamos solo los oficiales, el riesgo era cierto y  otra vez la incertidumbre de la guerra se apoderaba de nuestra psiquis generando miedos que vencer, pues había una misión que cumplir, y esta era evaluar daños , rematar el peligro una vez impactado, recoger sobrevivientes, cosas de la guerra.

            Se fue la corbeta antes del plazo ordenado para el ataque coordinado, escoltamos su salida y volvimos a nuestros rutinarios quehaceres como defensores de la soberanía e integridad, posterior a esto hubo una distensión, pero quedó para la historia la satisfacción de un trabajo bien hecho, de una unidad de mando y doctrina que nos posicionaba como un ente operativo a la altura de las circunstancias capaz de disuadir las amenazas 

2 comentarios:

Ivan Boada dijo...

Francisco, te recuerdas de la famosa frase que iba a pronunciar el presidente y que al decirla era la orden para el disparo?

Hayleen Uzcategui dijo...

Dios te bendiga, buen día, mi estimado navegante-escritor, consecuencialmente leyendo y viviendo tus batallas en medio de las aguas, de individuos, con comportamientos propicios y que desembocan diferentes conductas en tales situaciones, la guía de Jesucristo, el buen comando estratégico del que estoy segura formabas parte, al final,como se dice popularmente "les llevó exitosamente a Puerto seguro", recibe mi felicitación, admiración y cariño de hermano, viví tu travesia al leer tu buen relato, lleno de entusiasmo, optimismo y esperanza, de seguir desarrollando esos dones y talentos de escritor que EL SEÑOR encomendó en tus manos, para: "de la abundancia de tu corazón", expresar y compartir esas batallas que se libran, con el certero conocimiento y pericia en el arte de navegar. Tqm, en lo que tengamos oportunidad personalmente profundizaremos estas hermosas e interesantes leyendas, Hayleen