viernes, 3 de junio de 2016

El octavo hombre


            Que sabroso es recordar los gratos momentos que disfrutamos con la familia y con los amigos, los no tan gratos los apartamos sin olvidarlos para aprender de ellos y de las enseñanzas que pudieran habernos dejado en determinado momento, así nos vienen a la memoria un número inconmensurable de episodios y eventos dignos de mencionar y que nunca dejan de alimentar la sensibilidad humana.

            Como olvidar aquel encuentro en el antiguo Complejo Turístico Morrocoy, en el Estado Falcón, Venezuela, donde celebrábamos 10 años de graduados de nuestra Escuela Naval, todavía la del Dios y Patria, donde a pesar de un susto por un desliz en la piscina con uno de nuestros muchachos, la actividad estuvo tan buena, pero tan buena que mi hija en aquel entonces que apenas daba sus primeros pasos, vino caminando y hecha una experta terremotico, desde que llegamos el viernes hasta la despedida del domingo, compartimos ,disfrutamos , bailamos ,comimos, bebimos y hasta lloramos de emoción luego del susto que pasamos con el muchacho en la piscina y luego de constatar que solo fue eso, "un susto". Nos acompañaron como invitados  el Vicealmirante Pérez Criollo y el Capitán de Corbeta  Casadiego Toro


            Por aquellas cosas del servicio a bordo de nuestras unidades de guerra, quienes éramos Comandantes de unidades tipo Patrulleros, no pudimos asistir a la actividad de los 15 años celebrada en Margarita, pero los comentarios y opiniones rebasaron las expectativas de tal manera que aún no pudiendo disfrutar del evento nos alegramos del éxito del mismo, por qué aún en la ausencia se sintió nuestra esencia, todavía estábamos compactos y el grupo seguía unido ayudándonos en lo posible, disfrutábamos de los hijos, los cumpleaños , bautizos y algunos matrimonios rezagados.


            Pero hay uno  que rompió todos los paradigmas, eran 20 años, y nos fuimos a la Isla de  Margarita  en el avión Dash de la Armada, al llegar al aeropuerto nos esperaba un autobús Ejecutivo  que nos traslado hasta el Hotel “ Costa Caribe” donde los tres días se hicieron cortos para tanto que decir, disfrutar, reír y gozar, habían unas despampanantes chicas francesas en la piscina que hicieron la delicia de los ojos de nuestros jóvenes hijos , y de nosotros también, pero entendimos que es el calor de trópico y del momento que lo hizo el cuento perfecto para contar a pesar de algunos reclamos y pellizcos que se ganaron algunos santurrones, por quedarse embelesados disfrutando el toppless, lo cierto fué que en casi todos estos eventos había un denominador común, un hombre que vale por ocho, era el novio de la madrina, el amigo del piloto, compadre del médico acompañante, bautizo al hijo del gerente del hotel, y eso que aún no era fanático del Real Madrid, no en balde desde cadete, se ganaba el aprecio de todos por su Excelente Don de Gente, su desbordada hospitalidad, su profesionalidad y dominio del área logística,   nuestro querido Chichi o el Octavo hombre en parangón con aquella comiquita del poderoso Samurái moderno ligado con genes maracuchos que si no lo sabía lo inventaba o la ganaba, hoy esta de cumpleaños y quiero dedicarle con mucho cariño y respeto este escrito a quién en las buenas y en las malas en cualquier tiempo y en cualquier circunstancia ha sido un amigo , compañero y hermano incondicional, Feliz cumpleaños José Ramón Ortega Rincón, el querido Chichi, Dios te Bendiga y te siga dando mucha salud y alegrías, para que sigas aportando con tu esmero y dedicación todo lo bueno de tu trabajo a tu bella familia

9 comentarios:

Bernardo Jurado dijo...

Chichi no solo es un excelente oficial logístico, preparado, de buenos sentimientos probados en varios combates, sino que por sobre todas las cosas es buena gente, amable, sincero....Chichi es mi amigo y yo de el!!!!!

Víctor Micheli dijo...

Reafirmo el comentario de Bernardo, es una persona completamente honesta y con valores a toda prueba. Pero yo no le felicito a él, NO, yo felicito a Tita y a su papá (al de Chichí, no al de Tita aunque también le sale). Esos viejos construyeron un verdadero hogar el cual pude constatar, se respiraba AMOR por todas partes. He visto en mi vida muy pocas familias papa-mamá desde su origen, consolidadas por el amorcito (igual que la de Francisco David). Mil felicidades.

Miguel Antuofermo dijo...

Felicitaciones a Chchi en su cumpleaños y a Francisco Cantón por su blog. Excelentes colegas, superiores responsables y profesionales navales a carta cabal. Reciban un cordial saludo y mis mejores deseos para todos.

Rubén Torres dijo...

Bueno bueno bueno dos cosas. Una, al Chichi lo vi en la plaza Mayor de Madrid. No me reconoció. Viéndolo bien después de leer el artículo, como que se estaba portando mal y no quería que lo reconociera. Segundo, Francisco cuéntanos qué hacía este octavo hombre y que travesuras cometió. Coincido con ustedes en lo de buena gente y gran colega. Me hubiese gustado ser el Cmdte de Curso Naval de ustedes. Solo se habrían graduado la mitad. Jajajaja

Desde mi Palomar... dijo...

Un gran abrazo fraternal a gran Octavo

El educador marino dijo...

Cada vez que un compañero . Amigo habla de lasvirtudes del otro , confirmó el talento y espíritu de cuerpo de los oficiales que conozco y son mis amigos del mar

Víctor Micheli dijo...

En lo de la cantidad de graduados... difiero de usted mi apreciado Almirante, si graduó a Molero pudo haber graduado hasta ... (no lo escribo para no insultar a mi perro).

Víctor Micheli dijo...

Él CN José Ortega Rincón (nada que ver con Tito Manglio) es tan apreciado por sus superiores, iguales y subalternos, que todos le llaman Chchí o Capitán Chichí. Quien quiera saber por qué le dicen "el octavo hombre" visiten YouTube y lo verán que lo supera con creces.

Francisco Cantón dijo...

De acuerdo a Gustavo Pérez Méndez me falto indicar que es un asiduo navegante del mar-acucho