domingo, 3 de abril de 2016

El futuro está en el mar

Además del ejemplo e imagen militar recibida por el círculo de influencia familiar de donde cuñados y primos  uno pertenecía al Ejército, dos a la Guardia Nacional, un piloto a la Aviación , se sumaba ahora  la imagen de un joven oficial de la Marina  que vivía en la Urb. Las Américas en San Martín, se trataba de Virgilio, ese modelaje junto a las vivencias obtenidas acompañando a mi padre las incontables  veces que me llevó a las diversas unidades de la Marina , fueron sembrando esa inquietud y cariño para con la institución de los hombres de blanco.
Comienzo actividades académicas en el Liceo Caracas, de obligada mención la disciplina y profesionalismo del Profesor Labrador en la cátedra de Geografía, y las exigencias a veces extremas del Profesor Avendaño en matemáticas , sin embargo esa preparación fue la diferencia adecuada para asumir nuevos retos por venir, entre ellos la posibilidad de cursar estudios en un prestigioso instituto de régimen militar, el Liceo Militar Jauregui , en La Grita, EdoTachira, aunque los padres no estuvieron nunca muy conformes con esa decisión, aplaudo su valentía de señalar caminos y no imponerlos, es así como en Septiembre del año 1975,luego de aprobar previamente examén de admisión, nos incorporamos al grupo de jóvenes de la promoción 74-79 de ese instituto, y emprendemos una nueva singladura lejos de casa y los afectos, pero cerca del crecimiento y logro personal.
El impacto fue total, la disciplina férrea y ahora aceptó que en ocasiones fué hasta más exigente en algunos momentos que en la Escuela Naval de Venezuela, en los periodos de campo nunca se escatimó en recursos como municiones, transporte, camuflaje, e incluso comidas, la calidad de los instructores era tal, que no teníamos nada que envidiarle a ningún otro instituto, recibiendo incluso en La Grita visitas de institutos internacionales. Mi profesor de matemáticas en 2do año fué el entonces Teniente de Fragata Valentín Segundo Alaña Cortez, su gallardía y educación lo caracterizaban como el estereotipo del caballero del mar, competía con otros valiosos oficiales de las otras fuerzas, cada uno de ellos con sus sobresalientes características, así como de un grupo de Suboficiales que siempre apegados a las normas fueron siempre ejemplo del componente al cual pertenecían , mención especial el Maestre de la Armada Sánchez a quien con mucho orgullo vi luego de cadete desempeñándose como Comandante de una  embarcación de apoyo logístico la LG-12, definitivamente el modelaje  había surtido su efecto en esa búsqueda juvenil del futuro, tal como decía la propaganda de captación “Navega con nosotros, tu futuro está en el mar”, es menester señalar que los amigos de promoción” Batalla de la Victoria” 1974-1979, egresados del Liceo Militar Jauregui, han aportado positivamente al país en los diferentes ámbitos del acontecer nacional, manteniendo un contacto permanente aún 36 años después con las diferencias propias de un grupo tan heterogéneo. 

1 comentario:

José Barrios dijo...

Tiempos de neblina y montaña, cargado de emociones, pero sobre todo forjados de futuro. Crecimos amalgamados como integrantes de lo que es nuestra promoción "Batalla de La Victoria" 1.974-1.979 y allí en nuestra alma mater, icono como casa de estudios en Venezuela en aquellos tiempos de la década de los 70.
Gratos recuerdos surgen al leer estos escritos Francisco... Gracias por compartir tus memorias, un gran abrazo.