martes, 19 de abril de 2016

La Risa remedio infalible


        La risa remedio infalible, así dice la sección fija de la revista internacional Selecciones The Rider’s diggest, y es que aquello de reírse de uno mismo ayuda con el ánimo y hasta con el orgullo propio sabiendo a que enfrentarse para superarlo, si no, pregúntenle al mimo inglés Charles Chaplin que le supo sacar provecho a este paradigma.

En ese orden de ideas recuerdo algunas anécdotas de las cuales haré solo mención de algunas de las que me reí bastante yo solo , y , otras acompañado con las respectivas chanzas y bromas de los involucrados pero que fueron objeto de atención para no volver a caer en el juego del novato, está la más embarazosa ; siendo Alférez de Navío recién embarcado en el patrullero Independencia P13 , debíamos zarpar de la Base Naval Juan Crisóstomo Falcón de Punto Fijo para efectuar un reabastecimiento de combustible en la Refinería de Amuay, ocasión que aprovechó el Comandante de entonces El Capitán de Corbeta Omar Fajardo La Cruz , para invitar a un amigo en común y antiguo mentor de la Escuela Naval el Capitán de Fragata Ernesto Poggioli Fraile, al zarpar inmediatamente asumí la guardia de oficial de puente , con la intención de demostrar mis avances y conocimientos marineros en presencia del antiguo líder naval de la Escuela Naval , anuncie al Comandante blanco por el costado de Estribor, y este junto con el CF Poggioli se me quedaron viendo muertos de la risa , yo insistía en el ventanal de babor que era un blanco o la boya de recalada de Amuay , el Cmdte me llamo a su puesto y me señaló con el dedo el supuesto blanco, que cuando le pasamos al lado alzó su vuelo rasante , y exclamó, ¡alférez vas a tener que cambiar los lentes¡ , todavía recuerdo la vergüenza auto infringida, pero son momentos que nos van formando anecdóticamente , jajajaja, todavía el hoy Capitán de Navío retirado Poggioli me lo recuerda y pues, ni modo,  nos reímos del momento.
Otra que siempre estará en el recuerdo: a bordo del mismo barco y con el mismo Comandante Fajardo, en aguas del Golfo de Venezuela durante persecución a buque ruso que venía en tránsito desde Maracaibo para Aruba y no atendía las señales por el canal internacional del radio VHF marítimo , el Alférez antes señalado por radio en Inglés ...“Ship by my port side, stop your engines, show your flag in the Top this is Independencia Venezuelan Navy” , buque por mi babor ,pare sus máquinas , muestre su bandera en su mástil , luego de casi 15 minutos de constantes llamados sale un individuo con claro acento cubano que respondió, “oye vale tú no tienes, ¿ahí no hay nadie que hable español chico.? Jajajajajaja , cuestiones del idioma, lo cierto que ese día hubiese  sido genial para hacerle propaganda a los nuevos cursos de Inglés interactivos tipo Open English .

Para cerrar el cuento , la de a continuación ocurrió en Jacksonville, Norte de Florida, íbamos un grupo de oficiales venezolanos que estábamos embarcados en comisión con la US Navy, estando francos luego de atracar en la estación aeronaval de Mayport, fuimos a comer a un establecimiento conocido como Hotters , el único que entendía Inglés al momento era  yo, al preguntarme la chica del local ¿cómo queríamos el pollo? Yo le contesté too hot! , teníamos hambre y queríamos comer, sorpresa que lo que trajeron fue súper picante, tal como lo pedí “too hot”, el único que me reclamó fue mi compañero Diego Comisso , los demás eran subalternos, cuestiones del idioma.


5 comentarios:

Ana Evangelina Di Marzo Cantón dijo...

¡Excelente primo! Me he reído con los anécdotas

Víctor Micheli dijo...

Yur neim is Francisco; güat is yur APEYITI?

Juan Carlos Rodriguez dijo...

Jajajajajaja que Bueno tio...sigue escribiendo.

ROSA LEONIE JIMENEZ NOUEL dijo...

Wao amor!, se te había pasado contarme de ese primer episodio, todos los demás los recuerdo con claridad, porqué al llegar a tierra, me los contabas, igual como ahora lo cuentas a todos. Que tiempos aquellos!, y todas es anécdotas que han llenado nuestras vidas. Tqm.😊 😙

Pedro San Miguel dijo...

Jajaja! Eso me recuerda en el año de 1977 a bordo del ARV Guayana T-31, estaba franco en Baltimore junto con un compañero de promoción que no hablaba nada de inglés, y luego de varias cervezas en un local, ibamos de regreso al buque caminando y al pasar al lado de una estación de servicio, mi compañero me dice: Helado!! Yo quiero uno!! y corre hacia una máquina, mete unas monedas, aprieta el botón y Zas! le sale una hermosa bolsa de cubos de hielo de 15 kilos...cosas del idioma, como tú bien dices.